Discurso de toma de posesión

02/11/2016 | El Decano Informa

 

Excelentísimas e ilustrísimas autoridades, queridos compañeros, familiares, amigos y amigas.

 

Empiezo por pedirles disculpas por no hacer mención personalizada en el saludo inicial a todos y cada uno de los presentes, pero siendo enorme el honor que me causa la asistencia de tanta representación de instituciones y organismos de la Administración estatal, autonómica y local, de corporaciones y otros colectivos, lo haría interminable y sobre todo podría incurrir en el imperdonable error de omitir a alguno de ustedes. 

                       

En cualquier caso, quiero agradeceros a todos vuestra asistencia a este acto, pues vuestra compañía no refleja sino el respeto a nuestro Colegio, a la Abogacía, a la Junta de Gobierno y por supuesto a este decano que os habla. Y de la misma forma agradezco a tantos compañeros y amigos que por razones de agenda no pueden acompañarnos en este acto.

           

El próximo día 9 hará justo 4 años de la toma de posesión de la Junta de Gobierno que he tenido el honor de presidir. Les aseguro que ha sido un privilegio.

 

Y quiero acordarme hoy, al igual que aquel 9 de noviembre de 2012, de dos personas que desgraciadamente no están físicamente  pero sí están aquí con nosotros: mis padres, José Enrique Lara y Mª Pepa Peláez. También quiero recordar a mi hermana, Mª del Carmen,  que hoy cumpliría 42 años. Hoy es, sin duda, un día feliz para ellos y, aunque no los podamos ver, os aseguro que yo percibo su felicidad. Nos vieron llegar a la Junta de Gobierno, en unas durísimas elecciones, y hoy nos ven llegar a los mismos cargos sin que haya concurrido ninguna otra candidatura.

 

Y es que desde el nombramiento de nuestro querido decano de Honor, Fernando García Guerrero-Strachan, no se había dado esta situación en nuestro Colegio: la concurrencia a elecciones de una sola candidatura para gobernarlo.

 

Os aseguro, con total humildad pero con mucho orgullo, que lo tomamos como una muestra de cariño,  apoyo y respaldo de la Abogacía malagueña a la gestión que hemos realizado durante los últimos 4 años. Esta muestra de apoyo nos llena también de responsabilidad. Trabajaremos duro para no defraudaros.

 

Hemos trabajado mucho. Nos encontramos a nuestra llegada, con un período muy complicado.

 

Una Ley de Tasas que golpeó al Estado de Derecho de una forma importantísima; una situación del Turno de Oficio lamentable con un año de retraso en el pago de nuestros honorarios. Y nos encontramos con una legislación nada favorable ni para la Abogacía ni para la ciudadanía.

 

He decir con mucho orgullo que nuestro Colegio estuvo a la altura de las circunstancias.

 

Más de 3.000 abogados y abogadas salimos a la calle con cientos de ciudadanos y protagonizamos aquella marea negra que fue portada de todos los periódicos nacionales y noticia en todos los informativos de nuestro país.

 

Recuerdo que la toma de posesión de la Junta de Gobierno fue el viernes 9-11-12 y el primer acto institucional fue una concentración en las puertas de la Ciudad de la Justicia en la mañana del lunes 12-11-12.

 

Adoptamos una posición fuerte, dura, vehemente y muy contundente  en la defensa de nuestros intereses, que iban de la mano además de la defensa de los derechos de nuestros conciudadanos.

 

Hemos de reconocer que la asunción de la cartera de Justicia por Rafael Catalá Polo supuso un antes y un después. Se abrió el diálogo y la negociación, hasta entonces inexistente, se ganó esa lucha a las tasas y se consiguió aparcar esos anteproyectos y proyectos de ley que nos amenazaban.

 

En cuanto a la situación de la Justicia Gratuita, recordarán la anécdota que conté aquel día 9, cuando me acordaba de nuestros queridos y añorados Alberto Peláez Domínguez (Colegiado de Honor de esta Corporación) y José Antonio Peláez García.

 

Cuando nuestro decano José Antonio inauguró el 5-11-94 esta sede, aprovechó la asistencia al acto del entonces presidente del CGAE, Don Eugenio Gay Montalvo, a quien le pidió -cito textualmente- "una solución definitiva y a corto plazo de la situación del Turno de Oficio en la provincia, cuyo pago arrastra un retraso de hasta un año".

 

Y aquel 9-11-12, 18 años y 4 días después, la situación era idéntica; un retraso de un año en los pagos.

 

Nosotros nos comprometimos a exigir el pago puntual de nuestros servicios y lo hemos conseguido. Hoy estamos al día. Ver en nuestra oficina virtual que no tenemos nada pendiente de pago, les aseguro que ha supuesto una enorme satisfacción.

 

Justo es reconocer también a la Junta de Andalucía el cambio de actitud y que ahora cumpla con los compromisos que adquiere con la Abogacía andaluza.

 

Y además acabamos de conocer que el pasado día 31, la Junta de Andalucía ha incluido en los presupuestos para 2017:

 

- Una partida para que el Turno de Oficio recupere la mitad del 10% recortado.

 

- En 2018 se recuperará el 5% restante.

 

- Se compromete a elaborar y aprobar una modificación del vigente Reglamento de Asistencia Jurídica Gratuita, para adaptarlo al nuevo marco estatal.

 

- A aprobar nuevas órdenes de módulos y bases de compensación económica, para abonar los servicios que se prestan en el turno de oficio, y su adaptación al nuevo marco normativo estatal.

 

Esto, que es una buena noticia para todos, y que afecta a unos 7.000 abogados y 2.000 procuradores, es el resultado del trabajo de muchos: del CADECA, del Foro andaluz Fiscal Luis Portero que tanto nos ha ayudado, del Ayuntamiento de Málaga cuyo Pleno aprobó una moción en este sentido, de aquellos parlamentarios andaluces que se han implicado en la defensa de una Justicia Gratuita digna y por supuesto de la Junta de Gobierno de Icamálaga.

 

En ambos casos, tanto en lo concerniente al Ministerio de Justicia como en lo que dependa de la Consejería de Justicia de la Junta de Andalucía, seguiremos trabajando para no permitir legislación alguna contraria a nuestros intereses ni a los de la ciudadanía, y para que sigamos en la línea del pago puntual del Turno de Oficio y sin porcentajes y por supuesto exigiremos que en esos nuevos módulos y bases de compensación económica se actualicen de manera digna las exiguas y ridículas cuantías que cobramos los abogados de oficio, que además nos sonrojan y nos humillan cuando las comparamos con otras comunidades autónomas y territorio ministerial. La retirada del borrador de orden de marzo de este mismo año y la postura adoptada por esta Junta de Gobierno ha sido una clara muestra de ello.

 

La sociedad ha de conocer el esfuerzo titánico, la generosidad, la implicación y compromiso de los abogados y de las abogadas que trabajamos en el Turno de Oficio. Ponemos a disposición del ciudadano más desfavorecido nuestros conocimientos, nuestros medios, nuestro empeño, nuestro  esfuerzo, nuestro trabajo y también nuestro dinero. Y como digo nuestro compromiso es tal, que a la hora de prestar nuestros servicios, éstos jamás se ven afectados por las indignas e injustas condiciones en las que, en no pocas ocasiones, nos vemos obligados a prestarlos.

 

Y es que hemos conseguido el estar al día en el cobro sin cesar ni un solo minuto la asistencia letrada a los ciudadanos que han requerido nuestro servicio. Pese a todo, siempre estamos ahí: 24 horas, 365 días al año.

                       

Tengo que agradecer a los varios cientos de personas (compañeros, autoridades, familiares y amigos), que bien a través de llamadas telefónicas, personalmente, mensajes de todo tipo (sms, whatsapps, mails, a través de las redes sociales), nos han trasladado sus felicitaciones. En 2012 dije que los tiempos habían cambiado pues las felicitaciones en papel podrían suponer no más de un 1% del total, hoy ni eso. Cinco felicitaciones en papel he recibido.

 

Les pido perdón por hablar de nosotros y de nuestro trabajo, pero es lo que toca. Hemos hecho un buen trabajo, serio, intenso, riguroso, que quedará ahí, en el haber de nuestro Colegio y por qué no decirlo, de la Abogacía.

 

Hemos cometido errores, que yo asumí anticipadamente en exclusiva en mi toma de posesión y hoy me reitero. Son míos y nada más que míos. Aunque tengo que decir que cuando hemos tenido que virar, lo hemos hecho.

 

Os aseguro que no nos acomodaremos en los cargos y seguiremos trabajando y cambiando cosas. Seguiremos siendo ‘Abogados como Tú'.

 

Desde el día 7 de octubre que cesamos todos los que hemos optado a la reelección, el Colegio ha quedado gobernado por los miembros de Junta que decidieron no continuar y se completó la Junta de Gobierno en la forma estatutariamente prevista con la incorporación de

 

- Salvador González Martín

 

- Pablo Andrés González Vicente

 

- Javier Herrera Llamas

 

- Juan García-Alarcón Altamirano

 

- Silvia Solís Rodríguez-Sedano

 

- Antonio Diego Peláez Díaz

 

- Belén Villena Moraga

 

- Marisa Moreno Castillo

 

Ellos se unieron al igual que Eduardo López Abad y Julia María Clisol García cuando hubo de completar la Junta de Gobierno en octubre de 2015.

 

A todos, gracias, muchas gracias por haber estado ahí nuevamente al servicio de nuestro Colegio.

 

También he de recordar con cariño y gratitud el trabajo hecho por las tres diputadas que decidieron no acogerse a la prórroga estatutaria y acabaron su mandato en octubre de 2015: Mª Dolores López Marfil, dedicada a la CRAJ; Ana Avellaneda Martínez, pasó por deontología, luego mediación y finalmente la OAC; y Lourdes Muñoz Fernández, quien estuvo al frente de la Comisión Normativa y fue la bibliotecaria de la Corporación contribuyendo notablemente a su modernización.

 

Y permítanme que ahora hable de aquellos compañeros con los que iniciamos este proyecto y han decidido, completado este primer mandato, no continuar.

 

 

- Fco. Damián Vázquez Jiménez, vicedecano, quien durante 4 años se ha ocupado del Congreso Jurídico más importante de España. El Congreso Jurídico de la Abogacía Icamálaga. Lo supimos recibir de la anterior Junta y lo hemos potenciado a un altísimo nivel. Gracias Damián.

 

- José Lorenzo Segovia. Pepe ha sido nuestro ‘osito'. El que siempre ha velado por la paz y armonía. Implicado al máximo en los seguros del Colegio y en que ningún siniestro se quedara sin atender, además se ha ocupado de los Derechos Humanos, el 0,7, el fondo social, los abogados jóvenes y seniors, pero sobre todo insisto, en poner su sonrisa, su paz, su alegría en todo momento en la Junta de Gobierno. Gracias Pepe.

 

- Jimena Del Valle Hepp. Hoy la comunicación del Colegio se ha profesionalizado. Hoy nuestro colegio está más presente en la sociedad. Gracias Jimena.

 

- Enrique Delgado Schwarzmann Jiménez, nuestro tesorero. Joven de edad pero con una madurez intelectual increíble. Malabares ha hecho en la tesorería para reducir el gasto de una forma ejemplar. Gracias Enrique.

 

- Yolanda González Guerrero, dedicada en cuerpo y alma a la OIH, evitando desahucios y logrando que hoy sean una realidad los convenios remunerados. Gracias Yolanda.

 

Créanme que ha sido mucho el trabajo realizado por este equipo. Durante estos 4 años hemos cumplido nuestro programa o nuestra visión de por dónde debía ir la Abogacía institucional:

 

- La defensa de la dignidad de los abogados.

 

- La defensa de los derechos de los ciudadanos.

 

- La defensa y dignidad del Turno de Oficio.

 

- La contienda con la AEAT y con la Agencia Andaluza de la Competencia, ambas con resultado positivo para el Colegio.

 

- Una absoluta transparencia e información a tiempo real de la gestión colegial. El decano ha tenido más de 1.300 citas y reuniones en 4 años (concertadas, es decir, no se incluyen en esta cifra, las numerosísimas visitas imprevistas siempre atendidas al estar la puerta del Decanato abierta a todos. Todos los abogados y ciudadanos que lo han pedido, han sido recibidos por el decano.

 

- La apertura social, la presencia de la Abogacía en la ciudad con una activa participación en la vida social, cultural y política de la ciudad, de la Comunidad Autónoma y también del Gobierno de la Nación, participando en foros, grupos de trabajos, andaluces y ministeriales.

 

- El aumento y mejora en la prestación de servicios colegiales.

 

- El aumento de la formación gratuita o cuasi gratuita.

 

- La reforma, mejora y modernización de la sede y de todas  las dependencias colegiales, dotándolas de sistemas tan esenciales como aire acondicionado, reemplazo de ordenadores, wifi, formación mediante streaming, la reforma de los locutorios de prisión, reforma estatutaria, reforma criterios orientadores para tasaciones de costas y jura de cuentas, creación del club del colegiado con la firma de convenios con proveedores en condiciones ventajosas, etc.

 

- La apertura de dos nuevas sedes, en la delegación de Fuengirola y en la de Estepona.

 

- La eliminación de la doble imposición que azotó a las sociedades profesionales.

 

- Mejora en coberturas y reducción primas en seguros RC e IT.

 

- Mejora en el fondo bibliográfico.

 

- Recuperación edición en papel de nuestra revista Miramar.

 

- Facilitar gratuitamente textos legales a todos los compañeros.

 

- La creación de becas universitarias para hijos de colegiados.

 

- La implantación de centralita para aviso de guardias.

 

- Incremento de fondo social.

 

- La Responsabilidad Social Corporativa.

 

Y todo ello, se hizo simplemente reduciendo el gasto -tal y como nos comprometimos-, lo que además nos dio para subvencionar la cuota de un trimestre de varios cientos de miles de euros.

 

Y quiero destacar el haber estado al lado de los ciudadanos más necesitados en todo momento. La Abogacía ha estado ahí, comprometida, sin cobrar, pero al lado del débil;

 

- Hemos atendido casi 1.600 consultas y hemos evitado más         de 500 desahucios hipotecarios a través de la Oficina de Intermediación Hipotecaria, con datos de hasta mayo de 2016.

 

- Hemos estado al lado de las víctimas de violencia, de las víctimas de delitos de odio, de víctimas de agresiones sexuales, de mujeres obligadas a ejercer la prostitución, de los mayores, de los menores.

 

Para ello hemos suscrito convenios con Diputación y distintos ayuntamientos (Málaga, Torremolinos, Marbella, Velez Málaga, Rincón de la Victoria, Benalmádena) además de con asociaciones de diversa índole).

 

- También hemos estado asesorando a los internos en el Centro Penitenciario y además ahora los abogados malagueños formamos a los condenados en delitos de violencia y contra seguridad vial que se encuentran en régimen de 3er grado (somos el único colegio con este convenio firmado con la Subdirección General de Instituciones Penitenciarias).

 

- Y destaco, el programa ‘Por un buen rollo', que hacemos con la Diputación de Málaga, y con el que atacamos la violencia de género  desde su raíz, educando a los jóvenes.

 

- La Abogacía malagueña ha apoyado a distintos clubes deportivos de niños.

 

- Hemos destinado muchos miles de euros a organizaciones malagueñas de ayuda a enfermos, niños, mayores, comedores sociales, etc. La situación económica de los últimos años ha sido dura y teníamos que dar la cara ante los más desfavorecidos.

 

- Campañas de recogidas de alimentos, de juguetes, de ropa.

 

- Ayudas de cooperación internacional.

 

- Apoyo institucional y económico a la cultura malagueña.

 

Y, créanme que sin pretenderlo ni esperarlo, esto nos ha supuesto el reconocimiento de la ciudad de Málaga:

 

- Premio a la responsabilidad social corporativa otorgado por la Diputación Provincial de Málaga en 2015.

 

- Mención y reconocimiento a los abogados de oficio con motivo del Día de Andalucía por el Ayuntamiento de Estepona, en 2016.

 

- Inauguración de calles, plazas, avenidas, rotondas, dedicadas por distintos ayuntamientos a los abogados de oficio. Primero fue Málaga, y luego se ha ido uniendo Marbella, Coín, Torrox, Benalmádena, Ronda, Vélez Málaga y Mijas.

 

- Reconocimiento de la asociación Mujeres en Igualdad de Fuengirola por nuestra implicación contra la violencia machista.

 

- Distinciones de distintos clubes deportivos.

 

La verdad es que podría seguir enumerando cosas que ha hecho esta Junta de Gobierno. Han sido muchas, muchas horas de trabajo de esta Junta de Gobierno.

 

Pero no sería justo olvidar a tantos compañeros, que repartidos por toda la provincia, de manera tan generosa y altruista como anónima, han dedicado al Colegio y en definitiva a la Abogacía también muchas horas de trabajo, restándolas a sus despachos, familias, a su ocio; grupos de trabajo, comisiones y subcomisiones, secciones, tanto en Málaga como en las delegaciones, y por supuesto la labor de los delegados. Digo lo de manera anónima porque mientras unos salimos en las fotos, vosotros trabajáis sin que nadie lo sepa. Mérito doble y agradecimiento sincero. 

 

Aquí está todo inventado. Ni uno solo, ni solo unos pocos, pueden hacer todo lo que se precisa, ni en el Colegio, ni en ningún sitio. Decía Ortega y Gasset, que sólo se aguanta la civilización si muchos aportan su colaboración al esfuerzo. Si todos prefieren gozar el fruto, la civilización se hunde. Así que se hace preciso que muchos colaboremos en el esfuerzo de sacar adelante nuestro Colegio. Por tanto, insisto, no es posible un Colegio como el de Málaga, con su importancia en número de colegiados y su incesante actividad, sin la ayuda de tantos compañeros que de manera generosa y altruista les dedican su tiempo. Gracias también a ellos.

 

Tampoco puedo olvidar el trabajo y apoyo constante de todos los trabajadores de Icamálaga. También vosotros os habéis tenido que adaptar a un nuevo equipo, a otra forma de trabajar y sí, es vuestra obligación, pero lo hacéis con total entrega y también hay que agradecerlo públicamente.

 

La Junta de Gobierno que tengo el honor de presidir desde hoy, en el mandato 117 en los 240 años de historia del Colegio, puedo asegurar que seguirá siendo la Junta de Gobierno de todos los abogados y abogadas malagueños. No hará distinción alguna por el lugar donde radiquen sus despachos, ni si están o no adscritos al Turno de Oficio, ni de si son despachos grandes o pequeños o porque sean procesalistas o no.

 

Solo nos interesa que si son abogados pertenecientes a este Colegio, tendrán el amparo, respaldo, protección y defensa de su Junta de Gobierno, como hasta ahora hemos hecho. No nos temblará el pulso en defender a los nuestros.

 

No cambiaremos el que fuera y seguirá siendo nuestro primer objetivo. La defensa de los abogados, ante todo y ante todos. 

 

Y aquí quiero detenerme. Nunca buscamos enfrentamientos con nadie, y no los buscaremos. Soy consciente de que el diálogo es la mejor vía para el entendimiento. Hoy, las diferencias que existieron en las relaciones con la representación institucional de la judicatura están siendo superadas. Ojalá ese sea el rumbo en los próximos 4 años. No hemos de perder el norte común: la mejora en el funcionamiento de la administración de Justicia. Ahí estaremos dispuestos y encantados a estar en todas las reuniones que se celebren, aportando nuestra visión, nuestras inquietudes, propuestas y quejas, y para recibirlas de los demás operadores jurídicos, pero hemos de obtener acogida y resultados recíprocamente y ojalá sea por la vía del diálogo y de la concordia. Es nuestro deseo y así os lo expreso hoy en público.

 

Dicho lo cual, decía que no cambiaremos el que fuera y seguirá siendo nuestro primer objetivo. La defensa de los Abogados, ante todo y ante todos. 

 

Desde luego, no quedarán impunes conductas de compañeros contrarias a las normas deontológicas y/o a la legalidad vigente, ¡faltaría más!, pero desde luego hasta tanto no recaiga la resolución del tipo que sea en el correspondiente procedimiento, seremos los primeros en respetar la presunción de inocencia de los nuestros -como la pedimos a diario para nuestros clientes ante los tribunales- y en exigir ese respeto a los demás. Y para ello seguiremos en idéntica línea a la mantenida hasta la fecha pero, insisto, también exigiremos, en su caso, la responsabilidad que corresponda a los nuestros.

 

No resulta concebible un Estado de Derecho, ni de la propia Democracia por tanto, sin Justicia, ni Justicia sin abogados. Por tanto, sin abogados ni hay Justicia, ni hay Estado de Derecho, ni podemos hablar de un sistema democrático. Así que es evidente que jugamos un papel fundamental e insustituible y como tal no pedimos grandes reconocimientos, ni homenajes, ni nada por el estilo (aunque en muchas ocasiones los merezcamos). Lo que sí exigimos o vamos a exigir, sin lugar a dudas, es el respeto que nuestra profesión merece.

 

Lo hemos demostrado en tiempos nada fáciles. La Abogacía debe estar unida y adoptar posiciones firmes contra leyes que puedan ser perjudiciales para la Abogacía y/o para la ciudadanía.    

 

Estaremos expectantes ante la reforma de la demarcación y planta judicial, la Ley de servicios y colegios profesionales, por ejemplo, y con independencia de los perjuicios que estas reformas puedan causar a los ciudadanos y de que nos gusten más o menos, lo que es una realidad es que, si tienen repercusión negativa en los despachos de abogados, hemos de estar preparados, unidos y firmes en la defensa de nuestros intereses. Nadie salvo nosotros mismos estará ahí para defendernos.

 

Tengo que decir, insisto, que hoy la situación ha cambiado con respecto a hace unos años. Hoy el Ministerio de Justicia cuenta con la opinión y la experiencia única de los abogados. Y ese hueco que nos hemos abierto con tanto esfuerzo, lo mantendremos y lo exigiremos, para estar ahí y seguir siendo oídos. 

 

Como también nos abrimos un hueco en el Consejo General de la Abogacía Española (CGAE). Durante 3 años, Málaga ha estado en primera línea de la Abogacía española.

 

Fuimos miembros de la Comisión Permanente, hemos ostentado una vicepresidencia y presidido la Comisión más importante del CGAE -la de Justicia Gratuita, que incluye también las subcomisiones nacionales de extranjería, violencia de género y penitenciario-; hemos formado parte de la plataforma Justicia para Todos y también del grupo de expertos para la crisis de los refugiados.

 

Así que tengo que agradecer en nombre de la Abogacía malagueña a Carlos Carnicer, expresidente del CGAE, la confianza que desde el minuto uno depositó en este humilde decano. 

 

Estoy seguro de que la actual presidenta, Victoria Ortega, también reconocerá y situará a Icamálaga en el lugar que le corresponde. No olvidemos que somos el quinto colegio de España en cuanto a número de colegiados, pero no nos equivocamos si afirmamos que junto a Madrid y Barcelona, somos con diferencia los más activos y dinámicos.

 

Nos creímos aquello que decíamos que somos un colectivo tan importante que habíamos de convertirnos en un lobby capaz de generar opinión y presión en defensa de la Abogacía. Mucho hemos hecho y mucho queda por hacer, y en esa línea trabajaremos, lo que conllevará sin duda una defensa de los derechos de la ciudadanía.

 

Hemos de potenciar aún más el arbitraje y la mediación como medios para la solución de conflictos extrajudicialmente. El Colegio de Abogados ya por fin gestiona el Registro de Mediadores y el Tribunal Arbitral de Málaga debe ser el referente en los arbitrajes. Para ello hemos de contar con las distintas administraciones -incluida la judicial- para lograr crear la conciencia social de las ventajas que conllevan ambos sistemas de sistemas de solución de conflictos.

 

Si difíciles son los tiempos para todos, peor lo tienen los que están comenzando y muchos de los que están acabando. Los abogados jóvenes y los seniors. A ambos colectivos prestaremos especial atención, ayuda y cariño. 

 

Nos comprometemos a mantenernos en la misma línea de austeridad y de racionalización del gasto acorde con los tiempos en que estamos.

 

Tenemos una gran asignatura pendiente. La tecnología nos permite trabajar desde donde y cuando sea. Eso nos da libertad, pero nos olvidamos de nuestra vida personal y familiar. Incluso hemos de asistir a sesiones de juicio con familiares o seres queridos, enfermos, hospitalizados, y nos vemos obligados a protegernos con nuestra coraza de abogados para que no nos afecte la situación familiar, y no siempre encontramos el apoyo y solidaridad necesarios para posponer un juicio, por ejemplo.

 

No tenemos derecho a pedirnos el día libre, no tenemos horario laboral, ni descanso, hemos de cambiarlo. Como dice el anuncio publicitario, para un autónomo, una baja es una mujer de poca estatura. Los abogados no tenemos a veces la posibilidad ni de ponernos enfermos. Veremos la forma de garantizar o al menos mejorar la conciliación familiar y no solo me refiero a las notificaciones vía Lexnet en períodos vacacionales -que también-, me refiero a los 365 días del año. Si difícil es para los abogados, heroico resulta el papel de las madres abogadas. Vemos mujeres recién paridas en sala, madres lactantes, mujeres con barrigones tremendos a punto de parir, y aunque suene increíble, en no pocas situaciones hemos de intervenir desde el Colegio para hacer ver que no pueden asistir a trabajar, etc. Mi más sincero reconocimiento y homenaje a ellas.

 

Otro gran reto es crear la marca de Abogada y Abogado Colegiado, por si llegase -que esperemos no sea así- la posibilidad de que la colegiación deje de ser obligatoria para ejercer la profesión o determinadas áreas, para que el ciudadano cuando elija un letrado, sepa que el colegiado cuenta con titulación, formación, seguro de responsabilidad civil, control deontológico y disciplinario.

 

En cualquier caso, el futuro de la Abogacía es incierto. Sabemos hacia dónde va, pero no nos gusta porque nos atemorizan los cambios, máxime cuando los cambios son profundamente tecnológicos.

 

Tuve la suerte de asistir el pasado día 25 al tercer Legal Forum Management organizado por Wolters Kluwer y les aseguro que hemos de ir trabajando para que los abogados cambien sus despachos y sobre todo su concepto del ejercicio de la Abogacía.

 

Hemos recorrido gran parte del camino, pero desde luego aún hay mucho por hacer y seguro que no será tarea fácil. Sin embargo, la meta es tan importante que volverá los obstáculos pequeños.

           

Para ello, hemos formado un nuevo equipo:

 

- Por primera vez, el cargo de vicedecana será ocupado por una abogada. Inma, eres la primera vicedecana electa en la historia de nuestro Colegio.

 

- Por primera vez está compuesta por 16 compañeros.

 

- Y por primera vez, está igualado en abogadas y abogados.

 

Pero lo importante, lo realmente importante, es que somos 16 compañeros, con mucha fuerza, coraje, formación, preparación, humildad, inteligencia, vocación, ganas e ilusión por trabajar en beneficio de la ciudadanía, de nuestro Colegio y de la Abogacía.

 

Un equipo humano, plural, con mucho en común, es cierto, pero también existen muchas diferencias entre todos y, parafraseando a Stephen Covey, precisamente en ellas y no en las similitudes residirá nuestra fuerza para acometer nuestro ambicioso proyecto.  

 

Desde luego, reunirse en equipo es el principio; mantenerse en equipo es el progreso y trabajar en equipo asegura el éxito.

 

Gracias a todos por aceptar formar parte de este equipo.  Sin duda, el éxito será el trabajo en equipo y tal y como hice el lejano 9-11-12, lo vuelvo a hacer hoy, pido por adelantado disculpas y asumo personalmente la responsabilidad de cualquier error que esta Junta de Gobierno pueda cometer en estos 4 años que hoy empiezan.

 

Es fácil, muy fácil oír los aplausos y reconocimientos, pero para la Junta de Gobierno que hoy toma el relevo, al igual que lo ha sido para la que hemos despedido, más fácil ha sido oír las críticas, estudiarlas, meditarlas y, si hay que rectificar, se rectifica, porque nadie está en posesión de la verdad absoluta y, como decía Voltaire, "la duda es un estado incómodo", pero la certeza es un estado absurdo. Así que oigamos a los demás, aprendamos y adoptemos las mejores decisiones para la Abogacía, para la ciudadanía y para nuestro querido Colegio. 

 

No puedo concluir sin agradecer a nuestros compañeros de despachos el apoyo que nos prestan. Su ayuda es imprescindible para que nosotros podamos dedicarnos en cuerpo y alma al Colegio. Gracias por vuestra generosidad.

 

Y cómo no, a nuestras familias, en mi caso a mi esposa Mª Ángeles y a mis hijas -Mª Ángeles, Cristina y Paloma-, por su apoyo y comprensión. Si no fuese así, ninguno de nosotros podríamos estar aquí. Gracias a todos. En 2012 nos apoyasteis intuyendo lo que era esto, pero ahora, ya sabiéndolo, nos seguís apoyando en plena consciencia de que las obligaciones colegiales que hoy asumimos con tanta ilusión conllevarán seguir robándoos tiempo a vosotros. Gracias por vuestra generosidad.

 

Finalmente, todos recordaréis cómo acabó mi intervención en la toma de posesión pasada y con humildad digo que como no nos ha ido muy mal, acabaré  de idéntica forma, pidiendo a Dios y a nuestra Patrona Santa Teresa de Jesús, que nos dé la sabiduría para saber lo correcto, la voluntad para elegirlo y la fuerza para hacer que perdure en beneficio de la Justicia, de la Abogacía y de todos los abogados malagueños.

 

 

            Muchas gracias a todos.

 

 

 

Francisco Javier Lara Peláez

Decano del Ilustre Colegio de Abogados de Málaga

Málaga, a 2 de noviembre de 2016

 







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